jueves, 27 de marzo de 2014

Un zapato y un camino

Hacía mucho tiempo que el zapato la andaba molestando, intentaba seguir el camino que creía más recto pero cada vez se la hacía más difícil caminar.  De repente pisó una piedra y no pudo más, furiosa y llena de rabia decidió poner fin a aquello que la andaba haciendo sufrir, ese zapato la importaba pero no podía mirar más por él que por su propia vida. Por ello, y con todo el dolor de su corazón gritó... ¡Basta!,con cierta edad ya tenemos suficiente inteligencia como para dejarnos dañar gratuitamente, y aunque le costó un gran disgusto por todo lo que conllevaba ese paso, había llegado el momento de tomar las riendas de su vida. Más tarde se sentiría mal porque había quien siempre la hacía sentir como que tenía poco aguante, pero después de varios días intranquila por todas estas cuestiones tuvo que enfrentarse a otra , la siguiente...¿Quién sabe el dolor que cada uno lleva dentro de sí mismo como para creerse con derecho de cuestionar el mío? ¿No deberíamos apoyar y no hacer juicio de valores? pero somos así, nos creemos seres superiores y pocas veces antes de dar consejos o criticar las decisiones o la vida del resto intentamos ponernos en su piel,  y si lo hacemos y vemos que no nos afecta tanto no hacemos por darnos cuenta que cada uno tiene un límite diferente.
Cada persona lleva un peso y unos zapatos, y no todos los caminos aceptan todas las suelas, por ello, sé empático, y si no sabes, al menos respetuoso.

lunes, 24 de marzo de 2014

Dignidad

Hemos salido muchísimos miles de personas a luchar por nuestros derechos,a gritar que el pueblo no puede más, la gente muere de hambre, de frío, y tú sigues igual. Intento comprenderte a veces, porque te prometo que pienso en lo que tú pensarás, pues yo no podría dormir por la noche, no sé en que situación podrás estar. Nos enfrentamos a ti en la calle, contigo no deberíamos luchar, pero si cuando sólo pedimos lo que merecemos... ¿Por qué nos vienes a golpear? Aún no te has dado cuenta que estás a nuestro nivel, nuestro futuro es el tuyo ¿Cuándo lo vas a ver?
Por luchar por una vida digna nos tildáis de rebeldes, de perroflautas o lo que se os viene en gana, pero todo llega, la nuestra ahora es pobreza y desesperación, así podéis tener la vuestra mañana.
Sigo emocionada, con congoja en el corazón, por todos aquellos cuerpos envejecidos que con angustia estaban en tan gran manifestación; ellos y sus antecesores son los que han luchado por nuestros derechos, por esa democracia que llevamos días escuchando, en sus manos y sus rostros llevan esa marca y su reflejo, no les quitemos también ese mérito.
Y tú, que te sientes diferente de los que allí estaban porque tu vida no ha cambiado, ni la infancia o la juventud de tus hijos se ha visto empañada, al menos sé respetuoso y "democrático" y conjuga la palabra empatizar, porque como antes dije, no se sabe como mañana vivirás.