Hemos salido muchísimos miles de personas a luchar por nuestros derechos,a gritar que el pueblo no puede más, la gente muere de hambre, de frío, y tú sigues igual. Intento comprenderte a veces, porque te prometo que pienso en lo que tú pensarás, pues yo no podría dormir por la noche, no sé en que situación podrás estar. Nos enfrentamos a ti en la calle, contigo no deberíamos luchar, pero si cuando sólo pedimos lo que merecemos... ¿Por qué nos vienes a golpear? Aún no te has dado cuenta que estás a nuestro nivel, nuestro futuro es el tuyo ¿Cuándo lo vas a ver?
Por luchar por una vida digna nos tildáis de rebeldes, de perroflautas o lo que se os viene en gana, pero todo llega, la nuestra ahora es pobreza y desesperación, así podéis tener la vuestra mañana.
Sigo emocionada, con congoja en el corazón, por todos aquellos cuerpos envejecidos que con angustia estaban en tan gran manifestación; ellos y sus antecesores son los que han luchado por nuestros derechos, por esa democracia que llevamos días escuchando, en sus manos y sus rostros llevan esa marca y su reflejo, no les quitemos también ese mérito.
Y tú, que te sientes diferente de los que allí estaban porque tu vida no ha cambiado, ni la infancia o la juventud de tus hijos se ha visto empañada, al menos sé respetuoso y "democrático" y conjuga la palabra empatizar, porque como antes dije, no se sabe como mañana vivirás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario