lunes, 14 de abril de 2014

Palabras de adiós

Nunca pensé que pudiera llegar el momento en que el cristal en el que yo me miraba y en el cual veía tu reflejo rompiese, pero así pasó sin más, se resquebrajó como lo han hecho mis dulces pensamientos cuando mis ojos y mi mente sólo mostraban tu hermosa apariencia, esa que debí haber dibujado yo.
Diste fin a un camino en el cual mi mano te llevaba por donde antes mis huellas habían dejado marca de terreno seguro para que tú no tropezaras, mi vida tenía menos valor que la tuya porque tu sonrisa era mi propia existencia, pero jamás supiste apreciar nada antes de haberlo perdido, triste, real.
Cuando aparezca ese segundo que me concedas de arrepentimiento será tarde, mi silueta estará aquí pero el relleno que la mantiene en pie habrá muerto para ti; no más sonrisas, no más consejos ni oidos que prestarte, no más manos que te empujen para adelante, has sido como para una flor el sol, fulminante.
Hoy te escribo para despedirme, algo me oprime muy dentro y quiero ignorarlo, por mi propio bien; ha sido maravilloso querer de una manera tan incondicional que tu sufrimiento se metía en mi piel y tus alegrías me pintaban en el rostro grandes curvas de felicidad, pero ha llegado el día, la hora, minutos y segundos justos para empezar a vivir lo mío, con lágrimas y sonrisas que traiga mi destino, llegó la fecha en la que empiezo a andar sola marcando los pasos para hacer más fácil el camino, pero esta vez...para mi persona.

lunes, 7 de abril de 2014

La penumbra te alcanzó

Y al caer la noche no se te encenderá en el cielo ninguna estrella, la respuesta al por qué de tu pregunta en un susurro formulada es que has absorbido todo el brillo con el que contaban, mirarás y todo será penumbra; jamás sabrás lo que has obtenido por tus excesos y descuidos. Quizás algún día en una mínima parte de tu escasa inteligencia descubras lo sucedido a lo largo del trayecto y quieras redimirte, pero lo que se acaba se termina para siempre, el esplendor que iluminaba cada segundo de tu existencia se habrá convertido en mate, y por más que lo pulas no cambiará su recién estrenada apariencia. Llegó el momento, lo que no se ha valorado cuando era la ocasión no deseará volver a tus manos impuras, a un corazón que latía con poca fuerza siendo tan escasos los encuentros, ha seguido caminando y tu sombra no aparecía al lado de la suya, tú mataste un nudo que hasta ayer era inmortal.
Estás a oscuras, no has hecho por encender una vela, y yo ya no tengo ganas de prestarte siquiera una cerilla.

martes, 1 de abril de 2014

Miedo o valentía

Nunca atinó a saber que la depararía el futuro con ese desequilibrio mental que al final terminó atribuyéndose, lo que sí tenía claro era que las opciones eran escasas y simples, seguir en línea recta por donde alguien (puede que segundos antes) hubiese marcado ya sus huellas, o echarle ganas y andar sola a contracorriente; esto último parecía más complejo, pero también más excitante.
Todo se cubría de una intensa oscuridad,ésto siempre la dió pánico pero... ¿acaso no sentía la curiosidad de qué alcanzaría por méritos propios? Decidida y firme se irguió avanzando lentamente, hasta vislumbrar en sus adentros algo que no tenía forma humana de explicar, había conseguido salir de esa encrucijada con total valentía y lo más importante, en el camino había dejado la sensación de soledad.

     No puedo dejar de compartir después de lo escrito al por siempre
                               "Gran Nelson Mandela".