Nunca atinó a saber que la depararía el futuro con ese desequilibrio mental que al final terminó atribuyéndose, lo que sí tenía claro era que las opciones eran escasas y simples, seguir en línea recta por donde alguien (puede que segundos antes) hubiese marcado ya sus huellas, o echarle ganas y andar sola a contracorriente; esto último parecía más complejo, pero también más excitante.
Todo se cubría de una intensa oscuridad,ésto siempre la dió pánico pero... ¿acaso no sentía la curiosidad de qué alcanzaría por méritos propios? Decidida y firme se irguió avanzando lentamente, hasta vislumbrar en sus adentros algo que no tenía forma humana de explicar, había conseguido salir de esa encrucijada con total valentía y lo más importante, en el camino había dejado la sensación de soledad.
No puedo dejar de compartir después de lo escrito al por siempre
"Gran Nelson Mandela".

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